- 🔥 Margiela rompe su anonimato y elige a Miley como primer rostro
- 🖤 El bianchetto y la desnudez relecturan el ADN de la maison
- 🤳 Internet, dividida: ¿evolución necesaria o puro marketing?
¿Miley Cyrus como primer rostro de Maison Margiela? Sí, pasó. Te cuento por qué este giro divide internet, cómo dialoga con el ADN “anónimo” de la casa y qué podemos aprender sobre identidad, moda y autenticidad sin caer en el bardo de Twitter.
¿Sabías que la casa más “anónima” de la moda acaba de elegir a una superestrella como su primer rostro? Maison Margiela presentó a Miley Cyrus en su campaña y el internet explotó. Las fotos, capturadas por Paolo Roversi, la muestran entre cueros oversize, Tabi boots y el cuerpo pintado de blanco en guiño al histórico bianchetto de 1989. Como psicóloga y coach de hábitos, me encanta cuando la moda nos empuja a hacernos preguntas: ¿qué es autenticidad cuando se mezcla con fama global? ¿Puede una marca nacida en el misterio dialogar con el ruido de las redes sin perder el alma?
Margiela vs. la era de los embajadores: choque (¿o encuentro?) de mundos
Maison Margiela, célebre por despersonalizar la prenda y borrar el ego, se anima ahora a jugar en la primera división del star system. Con Glenn Martens —ex Diesel— al timón, la maison entra de lleno en el lenguaje 2025: embajadores, narrativa transmedia y campañas que circulan en X y TikTok. Miley no llega de la nada: ya venía usando Margiela en alfombras rojas (Grammys 2024, Vanity Fair Oscar Party 2025) y apoyó la marca mientras promocionaba Used To Be Young. Esta continuidad legitima el match: no es un casting forzado, es una relación histórica que sube de nivel.
Por eso, el dilema “genialidad vs. traición” no es binario. Es evolución. En un ecosistema donde la conversación pública es el nuevo escaparate, tener una voz potente no borra el ADN: lo traduce. La pregunta clave es si esa traducción suma capas de sentido o solo ruido.

El lenguaje de la campaña: bianchetto, desnudez y el cuerpo como manifiesto
Las imágenes de Roversi son sobrias, íntimas. Miley, a veces desnuda con el cuerpo pintado de blanco, en homenaje al bianchetto, esa técnica que Margiela introdujo en 1989 para “repintar” y resignificar. Ella misma lo dijo: “Standing naked for a fashion campaign felt major; all I wore was body paint and the signature painted Tabi boots. In that moment, Margiela and I became one”. En términos psicológicos, es un statement de integración: cuerpo, prenda y relato en una misma voz.
Me recuerda a ejercicios que propongo en talleres: despojarnos del “ruido” para ver qué queda. La desnudez aquí no es shock vacuo, es una metáfora de transparencia. Y el blanco, lejos de “borrar”, resignifica. Como cuando lijás un mueble heredado y lo pintás again: no lo anulás, lo actualizás. El resultado es poderoso porque conversa con la historia sin momificarla.
El debate en redes: entre el purismo y la evolución consciente
Sí, internet está dividida. Hay quienes mapean esto como sacrilegio al anonimato fundacional; otros aplauden la jugada por su coherencia con los tiempos. Veo tres tensiones clave:
- Identidad vs. visibilidad: el viejo Margiela jugaba a ocultar; 2025 premia la voz con alcance. ¿Se puede ser sutil en un feed ensordecedor? Sí, si el símbolo pesa más que el grito.
- Objeto vs. sujeto: antes, la prenda era protagonista; ahora, la narradora también importa. Si la narradora encarna el código (bianchetto, Tabi, deconstrucción), suma densidad.
- Coleccionismo vs. conversación: del culto de nicho a la charla masiva. El riesgo: volverse meme. La oportunidad: educar a una nueva audiencia en el lenguaje Margiela.
Como coach, propongo usar esta polémica como espejo personal: ¿cuándo confundimos “ser fieles a nosotros” con quedarnos quietos? Evolucionar no es traicionar; es depurar.

Cómo traer el espíritu Margiela a tu día a día (sin arruinar el presupuesto)
No necesitás un moldeado couture para habitar esta estética con sentido. Probá estas microacciones conscientes:
- Reparar y resignificar: intervení una campera de cuero con pintura blanca mate en detalles (costuras, tapas de bolsillo). Probá primero en un retazo. Menos es más.
- Capas con intención: superponé prendas oversize con una base ajustada para equilibrar volúmenes. Cuerpo y ropa dialogan; ninguno grita.
- Texturas con historia: buscá piezas vintage en Villa Crespo o San Telmo; lo gastado cuenta un relato. Limpiá, arreglá, sumá una puntada visible como declaración.
- Accesorios con guiño: unas botas con suela marcada o puntera pintada (inspiración Tabi) elevan un look sin copy‑paste.
La clave: autenticidad práctica. El estilo no es disfraz; es un hábito. Como la meditación, se construye todos los días, no solo para la foto.
Lo que cambia con Glenn Martens: estrategia, riesgo y coherencia
Desde que Glenn Martens asumió, Margiela dejó de jugar al escondite y entró en modo “narrativa expandida”. Traer a Miley —que ya era fan declarada— es una decisión táctica: suma visibilidad sin forzar la gramática de la maison. Las imágenes de Roversi, con luz suave y encuadres íntimos, sostienen el tono artesanal y poético.
¿Riesgos? Claro: banalización, sobreexposición, lecturas superficiales. ¿Antídoto? Coherencia: si las colecciones siguen hablando de deconstrucción, memoria y oficio, el rostro famoso funciona como traductor, no como tapa‑ruido. En la siguiente temporada veremos si esta alianza abre puertas creativas o solo engagement. Mi apuesta: si se mantiene el pulso conceptual, ganamos todos —la maison, Miley y, sobre todo, la conversación cultural.
Cierre (bien humano)
Desde Buenos Aires lo celebro como un diálogo interesante entre historia y presente. Si la moda puede ayudarnos a habitar el cuerpo con más verdad, ya valió la pena. Y esta campaña, con su bianchetto y su desnudez sin morbo, empuja justo ahí: a decir menos y significar más.
Únete al debate: ¿genialidad o traición? Contame en comentarios y sumate a la conversación en X o Threads con tu take favorito.

Preguntas frecuentes
¿Por qué importa que Miley Cyrus sea el primer rostro de Maison Margiela?
Porque marca un giro simbólico: una maison famosa por su anonimato adopta la figura de embajadora. No es solo marketing; redefine cómo se cuenta su ADN en la era de las redes.
¿Qué es la técnica bianchetto de Margiela?
Es pintar de blanco prendas o accesorios para “repensar” su superficie y su historia. Nació en 1989 y funciona como firma conceptual de la casa. En la campaña, la piel pintada dialoga con esa idea.
¿Quién es Glenn Martens y qué busca con este cambio?
Martens, ex director creativo de Diesel, lidera Margiela con un enfoque más visible y narrativo. Busca expandir la conversación sin perder el rigor artesanal y la deconstrucción que definen a la maison.
¿Dónde puedo ver la campaña completa?
En las redes oficiales de Maison Margiela y en medios de moda que cubren lanzamientos editoriales. También circulan imágenes y debates en X, Threads e Instagram.

